Por fin parece que empiezo a ver la luz al final del tunel, hoy al recoger a mi esposa para el paseo de todas las tardes, la he encontrado muchisimo mas centrada, continua muy angustiada por permenecer en el hospital, pero ya podemos conversar con aceptable normalidad, sigue pensando que casi toda la culpa de que este allí es mía, pero a veces en la conversación deja entrever que empieza a creer que algo le pasa. Sigue muy cabreada por la propuesta de pasar a un hospital de día, dice que donde debe ir es a su casa.
La verdad es que a las seis cuando la tuve que volver a dejar alli, casi se me rompe el corazón al ver con que cara entraba a aquel gallinero.
Creo que en muy pocos días, bien a casa o bien al centro de día podre sacarla de su encierro, lo que me hara setirme menos culpable, aunque a ella le siga sin gustar.
Hoy mis hijos no tienen ninguna actividad extraescolar, por lo que tengo un día casi de relajo, lo echaba de menos.

Aprovecharemos para cenar temprano, charlar un poco todos juntos y ir temprano para la cama, que todos lo necesitamos.

Parece que nunca llueve que no escampe, lo que pasa es que, a veces, no llueve sino diluvia, y cuando para ya estas empapado, y no te da tiempo a secar cuando vuelve a llover.

Mañana sera otro día...